O o Disparidad de criterios

Nadie se esforzaba más que aquellos personajes en aparentar lo que no eran. Ante el narrador, dondequiera que estuviera, se mostraban dóciles y serviciales. “Partid”, decía él, y ellos viajaban tan lejos como hiciese falta. “Luchad”, pedía él, y ellos se entregaban a la batalla en cuerpo y alma. “Morid”, ordenaba, y ellos morían sin rechistar; aunque no estuvieran de acuerdo. Fue precisamente esa disparidad de criterios lo que les decidió a planear su rebelión. Celebraban sus reuniones secretas cada vez que el narrador se entretenía con alguna subtrama de la historia. Poco a poco, fueron urdiendo un plan infalible para acabar con aquella tiranía literaria. En su escondite, se vanagloriaban de no haber dejado un solo cabo suelto. Pero ninguna conspiración permanece oculta durante mucho tiempo ante alguien que lo sabe todo, lo ve todo, lo determina todo. Y la venganza de un narrador ofendido, sobre todo si se aproxima el final de una novela épica, puede ser antológica.

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O _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ (adjetivo)

¿Qué palabra esconde este microrrelato? Tenéis hasta el jueves a las 22:00 para hacer vuestras apuestas.

L o A primera vista

Le llamó la atención en cuanto lo vio: apenas un par de frases y la tuvo ganada. Desde entonces, ella prácticamente no se ha separado de él. Cuanto más lo descubre, más desea tenerlo a su lado. Si las circunstancias no permiten que la acompañe, lo lleva en sus pensamientos. Han vivido semanas de pasión constante, pero hace ya un par de días que ella presiente el final muy cerca. No es lo que desea, y sospecha que él tampoco lo quiere; pero ambos sabían desde un principio que su historia terminaría sin poder remediarlo. Ella intenta retrasar el momento. Saborea cada pequeño detalle para recordarlo de por vida. Cuando al fin llega lo inevitable, cierra el libro recién acabado y, con una sonrisa agridulce, lo deja sobre la mesita.

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L _ _ _ _ _ _ (sustantivo femenino)

Si sabéis cuál es la palabra oculta, podéis dejar un comentario. El jueves, día límite.

C o A su aire

Se baña en la playa en invierno. Cata el postre antes de comer. Empieza los libros por la última página. Si tiene prisa, anda despacio. Corre cuando no sabe a dónde ir. Se prueba la ropa después de comprarla. Si los demás se relajan, él se mantiene alerta. Canta nanas para no dormirse. Aplaude cuando el equipo contrario vence. Convierte el trabajo en un juego constante. Deja que salga su niño interior. Ríe cuando está triste. Llora cuando otros se burlan del resto. Si le gritan, prefiere guardar silencio. Cuando todos callan, él grita. Le tranquiliza ver que el mundo se indigna. Sueña despierto. Muere por vivir.

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C _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ (sustantivo femenino)

Podéis dejar vuestras propuestas de palabra entre líneas hasta el jueves a las 22:00.

Z o Mañana de julio

Despierta. Abre los ojos y vuelve a cerrarlos. Deja escapar un profundo suspiro. Cambia de postura entre las sábanas. Se rinde al sueño un par de horas más. Despierta de nuevo. Remolonea durante unos minutos, indeciso, antes de levantarse. Arrastra los pies hasta la cocina. Se sirve un café frío. Se sienta a la mesa. Repasa, desganado, los nuevos mensajes de su smartphone. Enciende la radio. La escucha sin prestar atención. Dibuja, con un dedo aburrido, círculos imaginarios sobre el mantel. Apura el café. Hace callar a la radio antes de salir de la cocina en busca del sofá. Enciende la televisión. La mirar sin verla. La apaga. Coge de la mesita un libro a medio leer. Procesa apenas un par de líneas antes de sentir los ojos pesados. Cierra el libro. Se acomoda en el sofá. Deja vagar la mente. Cae rendido al sopor.

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Z _ _ _ _ _ _ _ _ (verbo intransitivo)

V o Una nueva aventura

Cada vez que se agitan las hojas de los árboles más cercanos a su nuevo hogar, Dorothy siente mariposas en el estómago. Si la cosa no pasa de ahí, Toto simplemente levanta las orejas durante unos instantes para continuar después con su siesta. Pero si el viento se pone juguetón e incita a las ramas a repiquetear en las ventanas del segundo piso, Dorothy esboza una sonrisa. Su tía levanta la vista de su lectura, intranquila, pero no llega a decir nada. Si la puerta mal cerrada de la cocina se une al juego y golpea con insistencia, Toto se incorpora y empieza a gruñir. Dorothy se acerca a la ventana, nerviosa, justo a tiempo para ver cómo una ráfaga traviesa tumba una silla en el porche. Su tía suelta un “Otra vez no” preocupado, mientras su tío, que sigue con la nariz enterrada entre las páginas del periódico, sentencia que no está dispuesto a comprar una tercera granja. Llegado ese punto, Dorothy cierra los ojos y desea, con todas sus fuerzas, que la aventura comience de nuevo.

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V _ _ _ _ _ _ _ (sustantivo masculino)